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Disparate nacional


Miércoles, 20 Octubre 2010 23:30

Ricardo Ubric

(El Mundo-Huelva Noticias)

Al contrario de lo que sucedía hace muy pocos años, ahora el Recreativo ya no es modelo de gestión, sino de todo lo contrario. Los clubes de fútbol tienen que ver lo que está haciendo últimamente el Decano en materia deportiva y económica para no imitarlo. No se pueden cometer más despropósitos seguidos desde aquella celebración de la permanencia tras el partido frente al Valladolid en mayo del 2008. Todos los estamentos del club han ido a peor desde esa fecha y el panorama futuro no es nada halagüeño. Si el Murcia y el Cádiz descendieron la pasada temporada a Segunda B con más unión, menos problemas económicos y más puntos en la tabla a día de hoy que el equipo onubense, todo hace indicar que existen muchas opciones de que a final de campaña se consuma la tragedia de volver al pozo. Y es que viendo las manos en las que está el club, sobre todo en materia de fichajes, sólo queda rezar y confiar en la Diosa Fortuna.
Aunque no hay un euro en las arcas albiazules, la mayoría pensamos que en sólo unas semanas vendrá otro técnico al club para enmendar la plana y la esperpéntica situación que se ha creado con Juan Merino y Carlos Ríos por culpa de Alfonso Serrano, un director deportivo al que el cargo le viene muy grande y que sólo permanece a día de hoy en el Decano porque el club no tiene liquidez para finiquitarlo. Y al margen de que no acabo de confiar en Merino y Ríos como los salvadores de esta situación, en su descargo diré que no hay plantilla para mucho más que para estar entre las cinco o seis últimas de la categoría de plata durante todo el ejercicio, y si suena la flauta en las últimas jornadas (o se compra algún que otro partido) a lo mejor este equipo acaba milagrosamente salvándose.
Jugadores fuera de forma y que llevan bastantes años sin competir al máximo nivel durante muchos partidos, jóvenes con ganas de crecer pero que todavía no están capacitados para asumir tantas responsabilidades, delanteros que no le marcan ni un gol al arco iris y defensas que se están contagiando de la desidia del resto, ya que pienso que es la única línea que medianamente se merece el aprobado en esta plantilla. Qué quieren que les diga, que a lo mejor me estoy pasando de pesimista y que ojalá me equivoque y el Recreativo logre rápidamente un par de triunfos que le colocarían en una zona más tranquila de la tabla. Pero no acabo de verlo nada claro porque cuando un club está mal dirigido eso también se traslada al terreno de juego. Hacen falta muchos cambios para que el Decano no sea el hazmerreír actual a nivel nacional, con dos directores deportivos que no se saben ni la reglamentación para fichar a entrenadores. El cese de Pablo Alfaro es sólo una cortina de humo para enmascarar muchos fracasos de los mandatarios de este club en los últimos años. Al tiempo.

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El Desmarque